En pleno estado de shock por los resultados de las elecciones andaluzas, las redes echan humo -no como en Francia, que lo que echó humo fueron las calles-. Entre los cientos de comentarios catastrofistes, las acusaciones cruzadas y los pocos -perpocos- «mea culpa» entonados encuentro esta reflexión, no por breve menos profunda, que nos complace […]