Los Huevos de Barbón

  • 10 febrero, 2021

«No me extraña que le tiren huevos, que se los tiren, pero que no los vengan a tirar a La Pola, que se los tiren en Uviéu, que aquí vivimos nosotras» declaran las vecinas de Llaviana, después de limpiar los daños colaterales del «grave atentado»

No lo puede evitar, tiene ansias de prota de la película, le encanta ir de héroe desde su cómodo puesto y para encima tiene dotes dramáticas sobradas para ello. Adrián convierte la docena de huevos estrellados en la pared de su casa en un «ataque intolerable que hace peligrar la convivencia» y lo que es más grave, la izquierda institucional asiente con gravedad y condena la «violencia» cómo forma de protesta; no todos, aquellos que han padecido en las propias carnes lo que es la verdadera represión, quienes saben de qué va -en serio- ser atacado por su defensa  -en serio- del pueblo y de su puesto de trabajo consideran insultante el berrinche del presidente.

Intuimos que Barbón no ha dedicado ni diez minutos para pararse a pensar por qué hay asturianos que están hasta los huevos. Eso, cómo tantas otras cosas, queda fuera de sus competencias.

Nuria Prendes

 


Esta obra está licenciada bajo una Licencia Creative Commons Atribución 4.0 Internacional.

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