• Portada
  • >
  • Cultura
  • >
  • Casa Natal de Jovellanos: una casa para pensar la memoria artística de Xixón

Casa Natal de Jovellanos: una casa para pensar la memoria artística de Xixón

  • 15 marzo, 2026
Dibuxu históricu de la casa de Jovellanos, espublizáu en 1884; nun ye una semeya actual.

Dibujo histórico de la casa de Jovellanos publicado en 1884; no es una fotografía actual. Nemesio Martínez Sienra / Wikimedia Commons · dominio público.

La Casa Natal de Jovellanos, en Cimavilla, permite empezar una visita con dos preguntas: qué podemos conocer de una persona al recorrer su casa y qué nos cuenta un museo sobre la ciudad que lo conserva. El edificio se convirtió en museo en 1971. La memoria del ilustrado convive aquí con la de las colecciones artísticas.

La casa no es una cápsula del tiempo

Un espacio doméstico transformado en museo necesita explicar sus cambios. Conviene distinguir los objetos vinculados a una biografía, los incorporados después y los recursos utilizados para hacer comprensible una época. Esa información ayuda a evitar que cualquier mueble se interprete como una pertenencia personal.

La historia municipal del museo recuerda la pérdida, durante la Guerra Civil, de la colección de dibujos y bocetos que había reunido Jovellanos. Contar esa ausencia forma parte del recorrido. El Museo de Bellas Artes de Asturias permite ampliar la mirada sobre cómo ingresan, se dispersan y se reagrupan las obras de arte.

Una ciudad representada desde muchas miradas

La pintura, la escultura y la fotografía ofrecen distintas formas de mirar Xixón. Una imagen puede documentar un lugar y, al mismo tiempo, escoger qué mostrar y qué ocultar. Por eso las obras necesitan fecha, autoría y contexto. La comparación con el Museo Evaristo Valle ayuda a reconocer que el paisaje y la vida social no tienen una única representación.

La proximidad del mar abre otra lectura. Los oficios y las escenas costeras pueden ponerse en relación con la historia material del Museo Marítimo, sin tratar una pintura como si fuera un inventario exacto del trabajo. También las colecciones del Muséu del Pueblu d’Asturies aportan preguntas sobre la vida cotidiana que queda fuera de las biografías célebres.

Un museo de ciudad necesita atender tanto a las presencias como a los silencios: quién tuvo medios para encargar un retrato, quién guardó las obras y qué personas quedaron sin representación. El cuidado del contexto, central en el Museo Arqueológico, resulta igualmente necesario ante una colección de arte.

La casa de Jovellanos puede ser, así, un espacio para leer críticamente la memoria compartida. Conservar significa proteger los materiales, pero también hacer accesibles las preguntas y las fuentes que permiten entenderlos.

Fuentes documentales: Conceyu de Xixón: Museo Casa Natal de Jovellanos; Conceyu de Xixón: Los pasos de Jovellanos.

Esta obra está licenciada bajo una Licencia Creative Commons Atribución 4.0 Internacional.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies. ACEPTAR

Aviso de cookies