Santa María de Bendones. Panorámica compuesta por el autor a partir de tres fotografías. Ángel M. Felicísimo / Wikimedia Commons · CC BY-SA 2.0.
Santa María de Bendones permite acercarse al prerrománico asturiano desde una pregunta necesaria: cuánto de lo que vemos es una evidencia antigua y cuánto procede de una reconstrucción. La iglesia de este lugar de Uviéu interesa por su arquitectura, pero también porque obliga a explicar los límites del conocimiento histórico sin disimularlos.
Una datación que no debe simplificarse
El Centro del Prerrománico señala que no existe una referencia coetánea que fije con seguridad la cronología del edificio. Los restos de pintura permiten proponer el siglo IX, sin descartar comienzos del X. La precisión es importante: una atribución probable no es un documento de fundación.
Esta manera de leer las pruebas es la misma que necesita el estudio de las piezas arqueológicas. Un dato cobra valor por su relación con los demás, no porque permita construir el relato más vistoso. La divulgación puede ser clara sin suprimir las preguntas.
Mirar la planta y las cubiertas
La nave transversal y la triple cabecera dan a Bendones un perfil particular. La ficha especializada destaca el uso de madera en las cubiertas y la bóveda de la capilla central. También advierte de la función incierta de algunos espacios laterales. Una visita atenta puede empezar por reconocer esa organización, en vez de buscar únicamente una fachada que fotografiar.
Las comparaciones ayudan cuando se realizan con prudencia. El Chao Samartín y San Chuis pertenecen a otras épocas y tienen otros usos, pero comparten un problema de divulgación: las intervenciones modernas deben poder distinguirse de los testimonios históricos que se quieren conservar.
Conservar es un trabajo continuo
En enero de 2023 el Gobierno asturiano informó de la rehabilitación de la cubierta de Bendones. Esa actuación recuerda que el cuidado de un monumento incluye trabajos menos vistosos que su inauguración como recurso cultural. Una cubierta, el control del agua y la documentación de las reparaciones condicionan la pervivencia del edificio.
El patrimonio artístico y la memoria material de la vida asturiana necesitan ese mismo compromiso. En Bendones, informar del monumento debería reunir la singularidad arquitectónica, la historia de la reconstrucción y las necesidades de conservación. Reconocer lo que no sabemos no resta valor a la iglesia: permite apreciarla con mayor rigor.
Fuentes documentales: Centro del Prerrománico: Santa María de Bendones; Gobierno de Asturias: rehabilitación de la cubierta, enero de 2023.
Esta obra está licenciada bajo una Licencia Creative Commons Atribución 4.0 Internacional.

